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domingo, 3 de agosto de 2008

Terapia ocupacional


Mientras trabajo y actúo parece que olvido mi dolor pero tengo momentos más difíciles, es entonces cuando recuerdo que estaban esas manos perfectas acariciándome. Y me encuentro sola en la inmensidad de mi habitación, el llanto me ataca y los recuerdos llenan de ansiedad mi cuerpo.
Encontré algunas soluciones que parece que funcionan porque hace tres días que no lloro y que duermo. Para los atardeceres esta el ciber espacio y el teléfono, allí están mis amigos de siempre y a muchos más que no sabía que me consideraran como tal. En las madrugadas escucho música y veo películas que amo. De ese modo el cansancio me vence y el sueño llega sin avisar. Por fin empiezo a dormir y allí no me puedo escapar, sueño con el ayer que se fue y el futuro que quizá nunca llegue. Siempre están esas manos perfectas que desaparecen en las mañanas.
Los sábados en la tarde busco amigos nuevos en el ciber, ensayo y plancho mi vestuario.
Los domingos quizá es lo más difícil pues antes eran los días consagrados al amor. Me he rodeado de mis amigos, después de las funciones vienen a mi casa o voy a la de ellos, charlamos, vemos películas, filosofamos y después comemos hamburguesas en Lili's Place. Cuando vuelvo a estar sola repito lo de la música y todo lo demás.
Ahora tengo mucho tiempo libre, espero que cuando terminen mis vacaciones todo sea más fácil y el tiempo no pase tan lentamente.

1 comentario:

el enrique dijo...

dormir es una buena solución para mí... claro que hay quienes dicen que no es la mejor, y que deberías hacer cosas más productivas... todo es relativo, pronto, más pronto de lo que ahora crees, las cosas cambiarán, y todo será más fácl... mientras tanto, dormir es una buena idea.