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miércoles, 22 de octubre de 2008

Irme


(Lunes 20 de octubre de 2008, 4:00 p.m., salón 17)
Otra vez veo reflejado el dolor en mi ser. Los ojos están llenos de lágrimas, tengo que hacer un gran esfuerzo para que la voz no se me quiebre mientras trato de explicar los temas. Les doy trabajo a mis estudiantes, les mando a la biblioteca, no quiero verlos, no quiero que me pregunten cómo estoy; porque siento que me abrazaría de ellos como si fueran mi última esperanza de vida. Como que necesito aferrarme a algo. Algo de este país, de este mundo, de esta vida. Sólo un licuado y un jugo y son las 4 de la tarde, quizá después un café para llegar a la noche, pero no quiero más. Otra vez mi estómago rechaza, y mi garganta no deja pasar. El dolor de cabeza, al rato el dolor de cuello. El dolor en la parte izquierda de la cara y los nervios que reaccionan por si mismos, intento controlarme no quiero que se paralicen. La palidez de mi rostro contrasta con lo negro de mi atuendo. De repente un estudiante me esta preguntando algo y yo no lo escucho pero fingo una sonrisa. Quisiera, no venir a trabajar, tener el dinero suficiente y largarme ya. Esquiar hacia arriba. Adelantar los planes, IRME a Madrid, a Chile o a Australia, cualquier lugar que no me permita volver, que me obligue a empezar de nuevo. IRME con el daño irreparable, con el corazón roto y con el vientre vacío.

3 comentarios:

Diego González dijo...

Paaa!!! Que oscuro esto!! Me trasmitiste una pena enorme... creo que irse nunca es la solución... escapar, correr... sirve para crecer (en unas áreas), para desahogarse, pero no para crecer en las restantes áreas, ni para ser Feliz... eso solamente se logra enfrentando los miedos.

el enrique dijo...

sí... a veces lo único que parece ser una solución grata es irse...
te entiendo. no se qué decir, más que te amo.

abrecabezas dijo...

es duro lo que te pasa pero es bueno que te desaogues y que todos los dias luches por estar mejor
un beso de una amiga