Hola hola, ¿cómo están? espero que muy bien. Yo super contenta porque ayer fue cumpleaños de mi Mario Ivancito y la pasamos bien.
Diez años se fueron volando, por allí en la etiqueta de "mi bebé" pueden ver mucho de mis hijos, digo por si alguien anda aburridón y curioso.
Mi niño recién nacido
Con esta pandemia es difícil hacer grandes celebraciones, así que solo invite a dos amigas de esas valientes o inconscientes ( depende el cristal con que se mire) que se atreven a venir a mi hogar. Y a mis hermanos por supuesto, nosotros no nos hemos dejado de ver y nos seguimos saludando de beso.
Mi amiga Ale y yo
Desde el lunes se fueron a casa de Antonio y me los regreso ayer como a la 1:30, llegó antes de lo acordado y me agarro inflando globos y todavía en pants jeje, ni modo, quería que mi hijito me encontrara super wow, pero no siempre las cosas salen como las planeas.
Presumiéndome el regalo de su papá
Le regale su bicicleta, ya era tiempo, porque no sabe andar en bici. Por la tarde saldremos aunque sea aquí cerca a que aprenda, dice que no necesita "las rueditas" eso me dio gusto. En mis tiempos no había eso, ni cascos, ni nada, yo aprendí a punta de golpes, cayéndome por todos lados, jeje, rodillas sangrando.
La primera que llegó fue mi amiga Claudia Erika, ella y yo íbamos juntas en la secundaria y nuestros hijos coincidieron en la primaria y ahora Sofi es una de sus mejores amigas.
C.E. y yo
Ella es muy buena persona y amable, así que me acompaño a comprar las pizzas y el bolillo. M. I. quiso de menú de cumpleaños pizza y espaguetti blanco. Yo le agregue para los adultos una ensalada de manzana y pollo al chipotle. Todo muy rico, mi hermana y cuñada me ayudaron, porque yo sigo sin cocinar y como era día especial no quería que nadie muriera intoxicado jaja.
Pasa todo y no pasa nada. ¿Cómo es esto posible? seguimos encerrados. Así es, estoy agotada física, emocional e intelectualmente. Físicamente y a pesar de seguir brincando todos los días en el trampolín, parece que me quede en este peso para siempre, estos últimos 5 kilos están siendo una misión imposible. Hay días muy cansados, mi mamá se puso mal de sus rodillas esta semana y no ha salido de su habitación, así que ahora cuido a la abuela, a mi mamá y por supuesto a mis peques. Además de unos dolores terribles de cabeza que me han atacado, y como el pronóstico es que todos terminaremos contagiados porque no existe vacuna, mejor empece a tomar vitaminas.
Esta es la clase que hago todos los días
Intelectualmente, pienso y analizo todo, demasiado. Comencé otro reto, ahora son 30 días de resiliencia, estoy a punto de finalizarlo. Quizá los ejercicios personales que dejan me han hecho analizar y replantear mi vida, la vida en general. ¿Como será todo cuando termine esta mier... del covid? El trabajo pesadón porque aunque todo es digital tengo que revisar muchos datos. Mis alumnitos no tuvieron fiesta de graduación de la primaria, snif. Además con la noticia de que todos los maestros repetimos grupo para el siguiente año y como mis niños ya se van pues me tocará primer año. Me voy a volver loca en solo pensarlo, lo único bueno es que sigo con mis amadas compañeras de grado Ale y Cin. Me apoyaré de ellas.
Aquí en quinto año
Y la de este año.
¿verdad que parece diferente maestra?,
pero soy yo. con 20 kilos menos.
Emocionalmente, hace un par de semanas tuve un rompimiento importante con Antonio. Iba a quedarme con ellos (mis niños y él) a la casa que alguna vez compartimos. Bueno pues Antonio se negó, me dijo que estaba confundiendo a los niños, que tal vez la confundida era yo.La verdad me desconcertó mucho,porque pensé que estábamos bien, es decir, alguna vez me dijo que esa era mi casa ( ¡claro que lo es!, la compramos entre los dos) y que yo contaba con su ayuda y yo lo creí. Pensé que no estaba sola y que podía criar a mis hijos con todo su apoyo. Ese día me di cuenta que no es así, estoy sola con mis hijos y así lo debo de asumir. Así lo he estado trabajando en este confinamiento. Con el curso de resiliencia y otras situaciones que he vivido estoy aprendiendo que no será nada malo estar sola. A. B. igual, me manda lejos y luego me quiere cerca. Aunque lo he dicho muchas veces estoy convencida que este será el último intento. Me siento agotada de este ir y venir. También es utópico hablar de una amistad, eso es lo que pensé que podíamos conservar, es decir, así comenzó nuestra historia, pero cuando estamos cerca siempre surge la chispa, hay demasiada atracción de por medio. De modo que como siempre lo dije, no puedes ser amiga o amigo de tu ex. Cosas buenas del confinamiento, si es que las hay. 1. Como no salgo y no uso el carro he logrado ahorrar dinero y estoy muy cerca de la meta para obtener mi grado de doctora en educación, yeah.
Hace 6 años debí hacerlo, cuando termine.
2. Duermo más, me encanta dormir es mi pasatiempo favorito y en mi rutina antes de esto solo tenía tiempo de 4 o 6 horas diarias. Ahora descanso hasta 8.
3. Tiempo libre para ver series, leer libros, jugar con los niños, pasar la vida un poco más relajada.
4.Mi piel y la de mis hijos ha descansado de los rayos del sol que en esta temporada nos caen muy mal.
5. En este punto me voy a ver muy extraña, pero he disfrutado el no tener que lidiar con tanta gente. La "sana distancia" me cae bien porque no soy de convivir tanto jaja. Así que disfruto la ausencia del contacto físico con tantas personas, ups. Hasta aquí el día de hoy, esperando que ustedes se encuentren en buenas condiciones. Besos virtuales.
Tanto que contar y con tan poco espacio, tratare de organizarme. Lo primero es cómo sigo viviendo este encierro, día 43 hasta ahora, hemos hecho de todo. Jova maestra. El trabajo espantoso: evidencias, plataformas, correos, niños sin recursos siquiera para poder entrar a internet y mandar mensajes, otros muy solos porque los papás laboran, otros consentidos que la mamá les hace todo, mamás muy locas con la situación exigiendo, molestándose, un caos general. Tratando de sacar todo el trabajo y comprendiendo a las mamás y a los niños ya que yo también paso por esas como... Jova mamá. Los niños han vuelto a algunas de sus clases, claro en forma virtual. Leo al ukulele, se conecta de lunes a viernes a las 4:30 ya lleva todo el mes de abril, su maestro vive de estas clases, así que de ese modo Antonio deposita la mensualidad y todos ganamos.
Van también nos mando mensaje, cuando entramos a la fase 3 ya no pudieron ir a su casa, así que sugirió que sigan en las clases de inglés de forma virtual los viernes a las 5:00. Comenzaban ayer pero como tenemos problemas con la red ( si es un horror) la tomarán hoy, ella tiene esposo pensionado, así que no cobrara. La otra clase que han recuperado es la del catecismo, comenzaron el sábado pasado a las 10:30 pero es muy complicado porque se distraen. Leo de plano hablo conmigo y me dijo: "mamá, lo he pensado bien y quiero abandonar la religión, no me interesa" ja ja, muy sabio el chamaco y solo tiene 7 años. Pues bueno como ya mencione la red no esta nada bien, creo que es general, así que es un problema porque todos la necesitamos. Además de las clases virtuales esta el tema de ver la televisión por la mañana en aprende en casa y hacer las actividades que nos ha marcado cada maestra. Como se imaginarán los niños no quieren hacer nada porque no es lo mismo un ambiente de trabajo en la escuela que en la casa. No se quieren acostar temprano por lo tanto se levantan tarde y solo quieren jugar. Leo es el más difícil, se pone grosero y aunque es veloz en asuntos escolares, primero hay que convencerlo. He tratado de ganármelo siendo... Jova la juguetona. Hemos hecho muchos juegos en este arraigo domiciliario, se los presento.
El laberinto de autos
La fiesta hawaiana
La carrera de obstáculos
La pelota coronavirus
Pijamada de rayas
El tesoro pirata
Los títeres
El arenero
El bote con agua
El museo de piedras
Hicimos galletas
Dormimos en un fuerte
En su casa con papá hicieron pastel
pasadizos secretos
Carrera de autos
piscina con sus primos
Aun nos falta un mes para que el estado de alarma termine, ya que el secretario de educación Esteban Moctezuma anunció 1 de junio como fecha de regreso a clases. Así que me hago a la idea y he aprendido a vivir de esta forma. Lo malo es que desde la semana pasada ya no van a la casa con Antonio porque él tiene que seguir buscando clientes y salir de casa. Es la situación de todas las personas en México que trabajan por su cuenta, si no salen a buscar, no comen. Hable con los niños de eso, les explique que papá los ama y que es por ese amor que no los ve, amar también es proteger. Lo han entendido pero de repente Leo tiene arranques y se quiere ir con papá. Como dice la canción "Nada en la vida es fácil".
Bueno, les debo la crónica del día del niño. Cuídense y prometo no desaparecer tanto. Les dejo un fuerte abrazo.
Me desintegre, tal vez eso necesitaba porque soy muy masoquista que me "partieras la madre", para sacarte de mi corazón de una vez por todas. Comprendí tristemente que me miras como una farsa, capaz de mentir y fingir. He cometido errores pero no soy una mala persona. Eso ya no importa, ni siquiera me conoces. No valoraste lo mejor de mi: mi amor, que te ofrecí auténtica e incondicionalmente. Esta vez ya no hay nada que hacer, ni que decir, porque nos dañaremos aun más si continuamos. Se termino...
Mundo real.
La rutina me ha cambiado mucho desde que comenzó la cuarentena. Más o menos mi vida era así:
4:15 a.m. Levantarme y prepararme
5:00 a.m. Me voy a nadar. Es mi hora de ejercicio. Yeah
6:00 a 8:00 a.m. Preparar niños, bañarme, desayunar, hacer lunch y conducir al trabajo.
8:00 a 1:00 trabajar
1:00 a 3:30 o 4:00. Regresar del trabajo, verificar que los niños se cambien el uniforme, tender camas y recoger un poco, dar de comer a los niños, comer con ellos y salir corriendo a las actividades artísticas o deportivas de cada uno. También en ese lapso los días Lunes y Miércoles, M. I. recibe terapia en sus piernas, así que en esa hora debo estar con él.
4:00 a 6:00 actividades, regreso a casa y baño de los niños.
6:00 a 8:00 hacer tarea y revisar pendientes de mi trabajo.
8:00 a 8:30 dar de merendar a los niños, lavar trastes, cenar y revisar que no haya pendientes de papelería o falte algo para el lunch de otro día.
8:30 a 9:00 cambio pañal de la abuela y me preparo mi lunch o termino trabajo de la escuelita.
9:00 en adelante, convencer a los niños que se duerman y dormir, por fin, dormir. Si me queda pila, leo un poquitin.
Sábados.
Si deseo hacer ejercicio tengo que levantarme temprano, el gym lo abren a las 8 procuro llegar mas o menos a esa hora para estar de regreso como a las 9:30 o 10:00.
Preparo a los niños para que se vayan a la clase de doctrina religiosa, les doy de desayunar y los llevo a la iglesia, están allí 2 horas, algunos días también me tengo que quedar yo a la escuela para padres. Si no me quedo aprovecho ese tiempo para bañar a la abuela.
Después me pongo a lavar, guardar y preparar maleta para que al otro día se los lleve Antonio.
A las 4:00 van a clases de inglés.
Domingo.
De nuevo lo del gym, aunque puedo ir más tarde, regreso con los niños, desayunamos y nos vamos a misa de 12:00.
De regreso se van con su papá y tengo la tarde para mi, también los martes están con Antonio. Dos tardes a la semana ¡Yeah¡.
Mi nueva rutina
No importa tanto la hora que me levante, pero regularmente sucede entre las 6:30 y 7:30. Estoy haciendo ejercicio porque esa es una de mis preocupaciones banales, no quiero recuperar el peso que he logrado perder en el último año, así que estoy brincando en el tumbling, es lo primero que hago en el día, bueno, lo segundo, primero voy a cambiar el pañal a la abuela.
A las 9:30 ya debo estar al menos bañada porque a esa hora me conecto para aclarar dudas que pudieran surgir a mis alumnos, sólo hasta las 10:00.
Desayunamos con tranquilidad, un día lavo ropa, otro no, así ni se junta, ni me canso, ni me aburro.
A las 12:00 me vuelvo a conectar, mientras estoy recibiendo los trabajos de mis alumnos, también envió los de mis hijos que hemos procurado adelantarlos un día antes para que no nos agarren las prisas.
De sus actividades de los niños sobrevivió el inglés porque es con mi vecina Van, en su casa, así que sólo cruzamos la calle. Hasta el Terapeuta "Don Mateo" va a empezar a venir menos días porque salubridad así se lo indico.
Comemos alrededor de las 3 o 4, después los niños realizan el trabajo del día siguiente. Los superviso un rato y procuro ponerme a hacer aseo porque estaba acostumbrada a moverme después de comer así que me siento muy pesada. Mas tarde me pongo a leer y he dejado que los niños usen los dispositivos a libre demanda. Por la noche se bañan, merendamos y se ponen a ver tele, yo vuelvo a leer, escribo o juego con ellos un rato. Duermen tarde, yo trato que descanse mi cuerpo y también mi alma.
El viernes aun fui a trabajar, y el sábado lleve a los niños a jugar a casa de sus amigos, así que hoy es el segundo día de encierro.
Ayer decía que todo se pone en su sitio. hoy la vida me demuestra que así es. Son las lecciones que da el universo, que casi siempre son muy duras, es un aprendizaje en el que no se aceptan errores porque estos cuestan muy caros.
En un ir y venir de emociones, entre un "te amo" y un "te odio" hay una pequeña línea que se cruza muy pero muy fácilmente. Entiendo lentamente, tengo que pensar mucho, no soy muy lista, me tienen que explicar con manzanas como a los niños, o quizá no entiendo porque no quiero entender porque soy una persona muy aferrada a mis ideas y a lo que soy.
Es difícil que una persona cambie, tal vez por más esfuerzos que haga por evolucionar, no cambiare o lo haga cuando sea demasiado tarde, cuando este postrada en una cama como mi abuela dependiendo de la caridad de otros.
Lo importante aquí es entender que no soy una persona amada, al menos no por la persona que yo amo. Creo que me aguantó muchas, que creyó que yo cambiaría y que por eso nos dimos oportunidades aunque veíamos que el barco se hundía, yo navegaba y sacaba el agua. Navegaba contra corriente, deseando que todo estuviera bien. Quisiera ser buena conductora, llegar, tocar la puerta, y sin importarme nada darle un gran beso y pedirle que olvide todo su enojo, que me haga el amor y después me abrace y yo me pueda recargar en su pecho.
Que me acepte, así como soy, con mis enojos, impulsos y tristezas. Sin embargo allí esta el problema yo soy quien soy, por mas que logrará transformarme a ser mejor, mi esencia por muy mala o buena que sea siempre sera la misma. Además tenemos que seguirnos viendo por mucho que le moleste mi presencia.
Hoy decretó el gobernador que se cierran espacios públicos, sólo permanecerán los establecimientos de alimentos y medicamentos, si nos toma por sorpresa y no podemos salir más y nos multan como esta sucediendo en España, entonces se acabaron las posibilidades de vernos.
En un par de meses se cumplirá un año que Antonio se fue. Hemos pasado por muchos altibajos, pero creo que no es necesario continuar esperando lo inevitable: el divorcio. He pasado días reflexionando y poniendo las cosas en su lugar y a cada persona donde le corresponde, el sitio de Antonio es mi ex esposo, así que debo dar forma a eso. Hoy hable con él, trate de ser pacífica y comprensiva pero en definitiva creo que tristemente no volveremos a ser amigos.
Respecto a la casa no quiere dejar de vivir allí pero tampoco esta en la posibilidad de pagarla, al mismo tiempo dice que será su casa de fin de semana porque su tirada es irse a otro estado y la conservara para ver a los niños sábados y domingos. Al final me dijo que mejor siempre si se vendiera.
El otro punto que tampoco pudo quedar esclarecido es el de la pensión de los niños, le parece que todo el peso lo llevara él, cuando yo me asesore y sólo le estoy pidiendo lo justo. Le digo que entonces les de lo que pueda y yo me las arreglare para que no les falte nada, pero se molesto. Creo que lo que realmente desea es seguir sin una responsabilidad legal, cubriendo gastos pequeños que salgan de los niños, pagando las actividades artísticas, trayendo algo de comida de vez en cuando y sin que se le pida nada más.
Debo aceptar que esta es la primera vez que yo le exijo algo, durante todo el tiempo casados yo me encargue de los niños, fue como hasta hace unos tres años que yo le pedí que él cubriera algunos gastos pero con mucho tiento porque siempre sentí que era mi responsabilidad.
Me percato tristemente que mi vida ha sido así, no he logrado un patrimonio aunque llevo casi 20 años trabajando muy fuerte. Cuando estaba soltera buscaba satisfacer las necesidades materiales de otros antes que las propias, ayudando a mis padres, a mis hermanos, a mis amigos, a la compañía de teatro. Crecí viendo como mi papá hacía menos a mi mamá por el hecho de que él pagaba las cuentas. Así que si algo tenía claro era que yo iba a llevar los pantalones porque no deseaba que ningún hombre me humillara. De modo que cuando me case me fui del otro extremo, quería darle todo a Antonio y a mis hijos, no me importo trabajar en tres empleos mientras estaba embarazada de Leo y que mi esposo no trabajara. Creí que así tenía que ser, Antonio era buen hombre, me doy cuenta que le hice un daño al no permitirle madurar y encargarse de una familia. Ahora que quiero que lo haga ya es tarde. Se que debo darle todo a mis hijos pero también estoy pensando en mis proyectos personales. Quiero pagar mi doctorado, el siguiente año buscar un lugar para vivir con mis hijos e irme de una vez por todas y para siempre del hogar de mis padres. Lamentablemente pensé que podía hacerlo sola pero me temo que no es así y necesito que Antonio me ayude. Aunque me llame ventajosa e injusta.
Ojalá todo se solucione de la mejor manera para los niños. Al menos con A.B. se arreglaron las cosas para bien, estamos en "amor y paz". De hecho hace poco me atreví a darle un consejo sobre un bien que ha concluido de pagar y que esa ganancia la entrega integra a su mamá. Debido a su juventud me sentí con la confianza de decirle que no permita que le pase lo mismo que me sucedió a mi, que vea un poco más por su persona y después por su familia. No es porque quiera que me de a mi el dinero, pero como un principio de abundancia, debemos ver resultado monetarios de nuestros esfuerzos, porque si no es así terminas viviendo en la desilusión, al menos así me paso a mí.Espero que no le pase a nadie más porque es triste.
Alguien me dijo que es mejor dar que recibir. ¿Esto aplica en el amor? Creo que si, porque la sensación de amar es maravillosa. Me gusta procurar a alguien, abrir los ojos y mandarle un mensaje de "buenos días, que tu día sea maravilloso" y al anochecer el mensaje de "bonita noche, que descanses". Tener alguien con quien compartir tristezas y alegrías, alguien en quien confiar. La parte física también es importante, besar, abrazar, hacer el amor, acariciar, sí acariciar su cabello o sus bellas manos. Hasta tal punto que llegas a disfrutar esta situación de que la persona amada "se deje querer".
Luego viene la otra cuestión ¿Eso es justo? ¿Lo merezco? Amar pero que no me amen. Y la respuesta es no. Porque quiero que alguien me ame. Si esa persona a la que yo amo no me ama quizá es porque no es por allí el camino. De ambas partes.
Estoy cansada, sólo quiero cerrar los ojos y abrazarme fuerte de mis hermosos hijos.