Hola a todos, ¿me extrañaron? yo si mucho. Ya vamos para el tercer mes del año que rápido. Aun no logró concretar o comenzar con los propósitos de este 2020. Estoy un poco estancanda en el peso, aunque le sigo echando ganitas, lo del divorcio esta parado y no he podido ahorrar nada para el doctorado.Pero lo que realmente me ha agobiado estos meses son cuestiones del corazón.
Debo decir que casi cada semana me siento triste, dos días, los martes y los domingos. Sí, los días que los niños se van con Antonio. Este año me emocione, creí que todo con A. B. sería miel sobre hojuelas, es cierto que lo empezamos un poco accidentado, pero tenía la certeza que el amor todo lo vence, sin embargo no fue así.
Los martes se han convertido en días de peleas. celos, enojo, malos entendidos, etc. Si no es de un lado es del otro, y el domingo un poco de añoranza de nostalgia y de depre.
Y es aquí donde hago una pausa. mi cabeza entiende una cosa y mi corazón siente otra. Es un círculo vicioso pelea- reconciliación. El problema es que las peleas cada vez son más hondas y las reconciliaciones menos dulces. A.B. ha llegado al punto de sentir que me odiara tarde que temprano y yo no pretendo llegar a eso.
Aunque con Antonio queda claro que solo somos los papás de M.I. y Leo. Él desea estar conmigo, yo deseo estar con A.B. y A.B. me dejo claro que desea estar con otras personas. Así de absurda y extraña es la vida. Quizá siempre perseguimos a alguien con el corazón y la mente y alguien nos persigue a nosotros. El eterno juego.
Ahora lo escribo muy tranquila y lo miró objetivamente pero he tenido que llorar mucho para llegar a esta paz y estas conclusiones.
Con Antonio hay una cordialidad inexplicable antes los ojos de todos, sobre todo para A.B. que piensa que volveremos a estar juntos.
Y con A. B. hay una pausa que aunque yo la sugerí no fue mi deseo, sino su necesidad. Ayer mismo salió con alguien, sentí un vuelco en el estómago, pero al final yo acepte que probara.
Pensando que venimos a este mundo a ser felices y si yo no soy su felicidad tiene el derecho de buscarla en otro lado.
Si así fuera, esta vez si me voy a tomar un respiro para "mi soledad y yo" como dice Sanz. Tenemos un plazo, el 10 de marzo, para que pruebe lo que tenga que probar y yo reflexione sobre como enderezar mi corazón y mi forma de relacionarme emocionalmente. Un día A.B. me dijo que algunas parejas deben estar separadas aunque se amen, si ese es nuestro caso, lo asumiré con tristeza pero con valor.
Entrada corta, espero tener mejores noticias en la próxima. Saludos y besos a todos.
























