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sábado, 25 de julio de 2015

La casa de Verano

Aquí estoy a unas horas de irme a mi casa de Verano. Jaja, en realidad es mi verdadera casa, aquella que llevo apenas 6 años pagando y la que nunca he podido habitar con regularidad en todo este tiempo. ¿Las causas? múltiples, pero la más importante es la lejanía de nuestros empleos. 

Pero como Antonio ya se regreso para perinorte, le he vuelto a pedir que volvamos a la casa, que haga el esfuerzo de trasladarse una hora y disfrutemos de las vacaciones. y bueno lo convencí, al rato en la noche cuando circule el carrito nos vamos. 
La verdad es que yo ya quisiera que estoy fuera permanente, ya lo pensé y no sería tan pesado porque ahora Antonio entra a las 9:00, si tendríamos que levantarnos muy temprano y regresaríamos tarde, ya hace dos años vivimos eso y termino por fracturar nuestra relación, pero ahora es distinto porque mi perspectiva y creo que la de Antonio han cambiado. 

En este tiempo libre de vacaciones leí un libro ( hace años que no lo hacía, que bonito es) se llama "Hijos tiranos o débiles dependientes" ( ay huey) si así de fuerte. Bueno algo muy bueno me dejo,  y quiero compartirlo. Si deseo tener hijos independientes y disciplinados debo comenzar por mi, este libro mas que aplicarlo con mis hijos lo voy a aplicar conmigo o mas bien me quedo el saco. Habla de los hijos sobreprotegidos y yo soy una de ellos, si porque con mis 36 años vivo en casa de mis padres. Esto tiene que cambiar pero ya y mi relación con mis hijos y Antonio mejorara si estamos solos en nuestra casita. 

Ya se que no tengo las comodidades de aquí, para empezar no tengo internet y los abandonare un ratito, pero venga que no nací con la red incrustada en el ombligo. 
Estos días he corrido y me siento bien porque baje 600 gramos ( ya se que es muy poco pero a mi me hace feliz) en un mes y estoy corriendo 40 minutos. Y en casa aunque tengo un parque enfrente no creo que pueda salir si Antonio ya se fue al trabajo. Pero tengo mi caminadora, o sea todo tiene solución, hasta lo de mi incapacidad para cocinar se puede resolver. 
De cualquier modo tengo la esperanza ( no se porque) que el barco se me va a enderezar. Luego les cuento. Digan "Suerte". 

viernes, 17 de julio de 2015

El libro de la vida

Por fin estoy con un pie en las vacaciones, ha pasado de todo en estos últimos días, pero por ahora el chisme es la fiesta del libro de la vida que hice a mis chaparros, así festeje los tres años de Leo y los 5 de Mario Ivancito.
Un día antes fue de estres, prisas, aseo y demás, pero el mero día todo comenzó muy bien. Fue el sábado pasado 11 de julio. 
Decidí hacer una misa por los tres añitos de Leo, o sea su presentación y aprovechar para agradecer también por los 5 de Mario Iván y mis seis años de casada. Bueno, pero lo que no sabía es que el sacerdote nos iba a poner tremenda regañiza porque Leo estuvo muy inquieto  y en su sermón no nos bajo de malos padres que dejan hacer a los niños lo que les da la gana y no servimos para educarlos ( ya ven porque la gente se aleja de las iglesias). 



De allí a comprar la fruta para los centros de mesa y a poner la mesa de dulces, preparar todo para que llegaran los invitados a las 3:00.

Empezaron a llegar algunos invitados pero como que sentía que había poca gente, mi tía Silvia me canceló , así que ya no esperamos mas y como eso de las 4:15 se sirvió la comida, yo comí muy poco, recordaran que fue un rollo encontrar el vestido y al final tuve que usar faja, jaja, así que no podía ni comer. 

Sin embargo el lugar se lleno porque invite un poco más de personas de las 60 autorizadas  y funciono porque nunca se vio vacío. Después de tanto esfuerzo la fiesta fue un éxito. Todas las personas se fueron muy agradecidas y los niños recibieron muchos regalos. 


Las piñatas fueron espectaculares: de Manolo y Joaquín los dos personajes del libro de la vida.


El pastel lo hizo Antonio y no es por nada pero estaba muy sabroso porque era de crema de cacahuate en forma de guitarra. 



Hubo muchas actividades: caritas pintadas, pintura de dibujos con acuarelas y lluvia de burbujas, la verdad la sonrisa de mis hijitos era enorme. 
Ahora si hasta la próxima, que espero sea en unos dos años más. 

sábado, 4 de julio de 2015

XG

Necesito un vestido pero como soy talla XG, o sea, eXtra Gorda pues no encuentro nada. La búsqueda comenzó ayer, fui a Sears, primero un vestido, tres vestidos, uno barato y bonito, el otro sexy y regular de precio y el otro muy recatadito y caro. Ah porque todo quiero, como ando mal de lana mi hermano me dice que me presta su tarjeta de empleado pero sólo tiene un crédito de $500. 
Bueno el barato bonito era talla G, parece que amarraron un tamal pero con mucha masa, fuera. El recatadito según era talla XG y ni me quedo. El de ensueño blanco era algo como esto:

Me quedo, me quedo, Viva Viva, y es talla G, viva hurra, oh oh, volteó a verme el trasero y parecía piut, sólo me cubría las pompas, demasiado bueno para ser cierto. Descartado ni modo. 
"Voy por otros tres" pensé tratando de ser optimista, saliendo del vestidor veo uno color negro con adornitos azules, muy a mi estilo y no es pegado, así que no se notarán las lonjas. Señorita ¿donde están las otras tallas, es que no lo encuentro? ah ver, es de maternidad señorita, allí lo puede encontrar. Oh por Dios, así pase de la ropa normal a ir a tallas extras y maternidad. 
No se preocupe señorita, algunas mujeres "grandes" compran en maternidad. Sí gracias (fingí demencia). 

Y en las tallas extras todo muy aseñorado, ya se que soy una señora, pero no una señora tan grande. 
De pronto un vestido café que me evitaría comprar zapatos, $1200, que qué, bueno, soy pobre y gorda doble pecado. Pero soñar no cuesta nada, busco tallas, nada, llega hasta la 30. 
Bueno después de otras 5 vueltas a todo vi un maniqui, vestido strapple, estampado, corto al frente y largo atrás, ay que bonito se ve en el maniquí, claro que el maniquí es talla petite  y yo soy talla gordit. Pero había talla G. Algo así:

De nuevo al vestidor, con un vestido café de maniquí, un vestido de maternidad y un vestido caro de encaje transparente color mamey, un poco como este:

El de encaje ni me cerro, claro pues era talla G de gorda no de extra gorda, el de maternidad si me quedo porque es para gordas pero si me veía más gorda. Luego ya con todas las ilusiones rotas me probé el de maniquí, aleluya, aleluya, si me quedo y era talla G, quería llorar. Pero luego luego a boicotearme porque temí a la crítica y la censura, comenzando por la de Antonio que dice que uso ropa de paliacate. Me lo quite y vi mi cuerpo en ese vestidor con un gran espejo y sentí tristeza. Llevó un año procurando cuidarme, ejercicio, agua y comida sana, la ropa dejo de apretarme y pase de talla 38 a que me quede justa la 36, pero no es suficiente, veo en el espejo mi gran panza junto a unos senos pequeños. Es una chaqueta mental y un engaño de Antonio eso que me veo bien y que sigo adelgazando, la verdad es que sigo siendo una gorda y ya debería estar acostumbrada, 36 años y siempre me he visto así, algunas veces más,, algunas veces menos, pero siempre así. 
Volví a casa sin vestido, le mande un mensaje a Antonio y me dijo que si yo me sentía cómoda lo comprará, toda la tarde llovió, así que no volví a la tienda. Y sigo sin comprarme vestido, el próximo sábado es la fiesta de mis niños, y aun no tengo el vestido ¿como se vestirá su gorda madre? snif snif